El cambio climático no es un problema que tenga que ver exclusivamente con chimeneas industriales y glaciares en fusión. Es también un asunto que nos concierne a todos individualmente. [...] Mi esposa y yo lo descubrimos el verano pasado, cuando iniciamos una "dieta" familiar de reducción de carbono. Durante en mes de julio seguimos la pista a nuestras emisiones de dióxido de carbono (CO2) como si estuviéramos contando calorías para perder peso. Casi un tercio de los 6000 millones de toneladas de CO2 que Estados Unidos emite cada año a la atmósfera proceden del uso de particulares, así que quisimos comprobar lo difícil que podía ser reducir nuestra parte. Los resultados fueron muy reveladores... pero en un sentido del todo inesperado.Una familia media estadounidense contribuye con una emisión a la atmósfera de más de 22 toneladas de CO2 anuales, 9 veces más per cápita que en Botswana y 19 veces más que en la India. Como casi la mitad de esa cantidad de CO2 procede de los hogares y la otra mitad de los vehículos, mi esposo y yo decidimos centrarnos en estos dos aspectos clave del sueño americano. Lo primero que hicimos fue encargar una revisión energética profesional de nuestra casa [...] escaneó las paredes con una cámara de infrarrojos en busca de brechas ocultas en el sistema de aislamiento térmico. Colocó un potente ventilador en la puerta principal para recoger el aire que se filtraba por cualquier rendija: marcos de ventanas, chimenea, luces empotradas en el techo y entradas de cañerías. Examinó la caldera de gas natural e inspeccionó todas las instalaciones y los electrodomésticos. Y concluyó que, en general, estaba en bastante buena forma.[...]
Una de las cosas obvias en que se podía economizar era con el aire acondicionado, que puede suponer hasta el 11% del gasto energético de un hogar. Para hacer la vida tolerable en julio, con temperaturas que superan los 32ºC, instalamos un gran ventilador en el techo del dormitorio. Los ventiladores de consumo más eficiente gastan un 98% de energía menos que un sistema de aire acondicionado central. Conseguimos mantener el termostato en 26ºC, reducir la emisión de CO2 3,5 kilos en una noche y dormir plácidamente. El siguiente problema energético que abordamos fue el del calentador del agua, que puede suponer otro 11% más del consumo energético de un hogar. El nuestro, al ser de gas natural, es mucho más eficiente energéticamente que el calentador eléctrico, pero quería comprobar si podíamos reducir la factura del gas, por lo que bajé el termostato del calentador de "caliente" a cerca de "templado" (unos 50ºC). El agua de la ducha sigue saliendo caliente, y los platos siguen saliendo limpios del lavavajillas.
Las luces pueden consumir el 10% de la electricidad que gastamos. Ya había sustituido la mayoría de las bombillas de incandescencia por lámparas fluorescentes compactas, que utilizan un 75% menos de potencia eléctrica y duran 10 veces más. [...]
Como muchos de los que nos apuntamos a la "dieta", contamos con la ayuda de un instructor personal. En nuestro caso fue Jennifer Thorne Amann, coautora del libro "Consumer Guide to Home Energy Savings", sobre ahorro energético en el hogar. [...] Jennifer detectó una fuga de energía sorprendentemente grande que yo no veía a pesar de tenerla delante de los ojos, disimulada por la rapidez con que se habían ido multiplicando nuestros aparatos electrónicos caseros [...] todas esa máquinas no dejan de succionar energía aun cuando están apagados. [...] los equipos electrónicos en modo de espera (standby) "vampirizan" entre el 5 y un 8% de la electricidad doméstica de Estados Unidos. Desenchufé los cargadores de las tomas de la pared y enchufé los aparatos electrónicos en una base múltiple para poder desenchufarlo todo con facilidad.Además de atajar las emisiones de CO2 en casa, mi esposa y yo nos propusimos cambiar nuestros hábitos de ir en coche. Cada libro de gasolina añade más de 2,2 kilos de CO2 a la atmósfera, así que dejamos los coches en el garaje el mayor tiempo posible.[...] Aun así hicimos más kilómetros de lo esperado, unos 1300 aquel mes, lo que suponía una emisión de 340 kilos de CO2, menos de la mitad de una familia medio de Estados Unidos, pero más de lo que nos permitía nuestra dieta de reducción de carbono.Sin embargo, esa cantidad resultó ser una bagatela (y ésta fue la mayor sorpresa de nuestro experimento) en comparación con el modo en que disparó nuestra emisión de CO2 el viaje que hicimos en avión a Oregón con motivo de la boda de mi sobrina. El vuelo de ida y vuelta de 7500 kilómetros sumó 3400 kilos a nuestros michelines, borrando de un plumazo nuestros cálculos del mes. Para cuando hicimos recuento del mes de julio, no sólo no habíamos ahorrado nada de CO2 con respecto a una familia media estadounidense, sino que habíamos emitido más del doble. En términos dietéticos, el vuelo en avión había sido como zamparse un menú hipercalórico. Pero perderme la boda de mi sobrina era algo impensable, por lo que decidimos compensarlo una vez de vuelta en casa: compramos 50 dólares en bonos de carbono a Native Energy, una de las crecientes compañías y asociaciones sin ánimo de lucro que invierte en energías renovables, como parques eólicos, plantas solares y proyectos de reducción de metano en la ganadería. Nuestros bonos sirvieron para compensar casi cuatro toneladas de Co2, con lo que quedaban cubiertas nuestras emisiones por el viaje de avión.[...] Y nos sentimos aún mejor cuando llegó el recibo de la luz. Nuestros esfuerzos de contención se habían saldado con un ahorro de 190 dólares con respecto al mes de julio del año anterior, una drástica reducción del 67%.Desde luego, todavía podíamos hacer mucho más en relación con el ahorro de energía, sobre todo si invirtíamos en un cohce híbrido. O mejor aún, podíamos volver a empezar de cero, [...] construyendo una casa tan neutra desde el punto de vista energético como pueda permitirse. [...] dotada de un aislamento adicional, con ventana de doble cristal y burletes en las puertas y ventanas, una bomba de calor de alta eficiencia energética, paneles solares en el tejado capaces de generar cinco kilovatios de lectricidad y un panel solar independiente para el agua caliente...Aun con todos los extras, evaluamos los gastos adicionales en menos de 5000 dólares, mientras que calculamos que el ahorro anual será de 1700 dólares, apenas la mitad del coste energético de una casa convencional. [...]
lunes, 7 de julio de 2008
Lucha personal contra el cambio climático
lunes, 30 de junio de 2008
Bombillas de filamento
El volumen de bombillas consumidas en el mercado español a lo largo del 2007 generó un total de 8.700 toneladas de residuos, cuyo porcentaje de mercurio podría contaminar la mitad de las reservas de agua potable de España. [...]
Resulta curioso comprobar las muestras reales de los distintos componentes de las bombillas. Así, el 88% de su peso es vidrio; el 7% es metal (aluminio, latón, cobre, etc); el 2% es plástico y el 0,02% es mercurio (el único residuo simulado). Pero, aunque el porcentaje del mercurio parezca mínimo, puede llegar a contaminar hasta 35.000 litros de agua. [...][...] pronto desaparecerán del mercado las clásicas bombillas de filamentos "porque el 80 y 90% de la energía que consumen produce calor, en lugar de luz". [...]
lunes, 16 de junio de 2008
Sobre cuando los físicos se vuelven sostenibles
Mis saludos a la blogosfera. Hoy me estoy estrenando como colaborador en este blog. Aunque se sale un poco de las líneas marcadas para "Yo Sostenible", me parecía interesante romper una lanza en favor de los físicos (el que suscribe y el YO de "Yo Sostenible" lo somos). A veces pensamos más allá de nuestros propios intereses. Lo que transcribo es un artículo aparecido a mediados de Abril en la revista Physics World titulado "Laser physicist looks to the sun".
Steven Chu fue galardonado con el premio Nobel de física por atrapar átomos con láseres, pero en la actualidad dirige a cientos de físicos, químicos y biólogos para desarrollar nuevos métodos para aprovechar la energía solar. El mismo le cuenta a Edwin Cartlidge el cómo y el porqué del cambio.
Para los estándares de su familia más próxima, Steven Chu era un estudiante bastante mediocre. El hijo de dos inmigrantes chinos que hizo el posgrado en el Instituto Tecnológico de Massachustts (MIT por sus siglas en inglés) tenía un hermano mayor con las mejor notas del instituto y que acabó estudiando en Princeton, mientras que dos de sus primos estudiaron en Harvard. Las notas de Chu, buenas, pero no sensacionales, no fueron suficientes para las universidades de la Liga Ivy, por lo que fue a estudiar a la Universidad de Rochester en el estado de Nueva York.
Sin embargo esto no le supuso ningún perjuicio. Se graduó en Matemáticas y Física por Universidad de Rochester en 1970 y ya en 1997 compartió el Premio Nobel de Física por su trabajo sobre el uso de láseres para enfriar átomos a tan sólo unas milésimas de grado sobre el cero absoluto, uno hecho que permite a los físicos estudiar el comportamiento de gases atómicos ultrafríos. Posteriormente adaptó esta técnica para estudiar las propiedades de moléculas individuales de ADN, un método que hoy día usan cientos de investigadores en todo el mundo y que podría tener aplicaciones médicas tales como el encontrar un tratamiento para el Alzheimer.
Ahora, con 59 años, Chu espera poder ayudar a salvar el planeta de las amenazas del calentamiento global. Es el actual director del Lawrence Berkeley Nacional Laboratory en California, donde supervisa grandes programas de investigación básica multidisciplinar que van desde la física de partículas a la biología. Sin embargo, su laboratorio también está involucrado en proyectos de desarrollo de fuentes de energía renovable, incluyendo el del Energy Biosciences Institute, dotado con 500 mil $ por la gigante petrolera BP, que pretende crear nuevos biocombustibles respetuosos con el medio ambiente.
“A los científicos le encanta hacer ciencia básica, pero hay ocasiones en las que están deseando trabajar hacia un objetivo específico”, comentó Chu a Physics World tras una charla sobre la necesidad mundial de obtener energía sostenible que recientemente impartió en Roma. “Del mismo modo que en la Segunda Guerra Mundial encontrábamos a científicos trabajando en el rádar o la bomba porque sentían que había una emergencia, encontramos hoy en día científicos que quieren trabajr en el problema energético. Pero este último sienta mejor, ya que creo que todos estamos del mismo lado”.
Destreza experimental
Uno de los motivos de la mediocre carrera escolar de Chu fue el aburrimiento. La rutina de memorizar montones de hechos en sus deberes suponía una obligación y no una devoción. Sin embargo, había un par de asignaturas en su colegio (Garden City High, Nueva York) que eran diferentes. Una era inglés. La otra era geometría, que le atraía porque le permitía usar la lógica para derivar teoremas a partir de unos cuantos postulados intuitivos. Las posteriores asignaturas de física y cálculo le impactaron de manera similar.
Durante su periodo en Rochester, se interesó más y más en matemáticas y física teórica. Sin embargo, durante su doctorado en la Universidad de California, Berkeley, que comenzó en 1970, se dio cuenta de que valía más como experimentador, ya que le encantaba trastear en el laboratorio. Demostró su destreza experimental construyendo un láser, por así decir, último modelo, que tanto él como su director usaron en la búsqueda de sutiles asimetrías en la polarización de la luz láser predichas por la teoría de la unificación de las interacciones débil y electromagnética.
Aunque le robaran la primicia los de la Universidad de Stanford con un experimento de física de altas energías, el talento de Chu fue reconocido por los de Barkeley, que quisieron ascenderle de postdoc a profesor asistente en su departamento de física. A pesar de esta atractiva oferta, fueron los Laboratorios Bell, en New Jersey, los que fueron capaces de seducirle para mudarse al este en 1978. Fue allí donde Chu llevó a cabo el trabajo por el que le otorgarían el premio Nobel.
Habiendo probado su valía haciendo algunas medidas meticulosas de los niveles de energía del positronio –un átomo compuesto de un electrón y un protón – así como varios estudios con láser sobre sistemas de materia condensada, Chu comenzó a intercambiar ideas en 1983 con su colega Art Ashkin acerca de cómo atrapar y ralentizar átomos con luz. Investigar detalladamente las propiedades de átomos a temperatura ambiente es imposible debido a que se mueven a unos 4000 km/h.
Para 1986 Chu ya era capaz de ralentizar átomos – y por ende enfriar – chocándolos con fotones procedentes de un haz láser con la energía adecuada. De esta manera consiguió enfriarlos a 0.25 mK. Doce años después se le reconoció este trabajo con el premio Nobel de física, que compartió con los físicos Claude Cohen- Tannoudji y William Phillips, quienes mejoraron la técnica de Chu para conseguir temperaturas aún más bajas todavía. Las técnicas de enfriamiento láser y atrapamiento atómico han servido para desarrollar relojes atómicos ultraprecisos y para crear condensados de Bose-Einstein, en los que un conjunto bastante numeroso de átomos colapsan en el estado cuántico de menor energía.
En el año 1986 Ashkin demostró cómo las pequeñísimas fuerzas atractivas y repulsivas generadas por los haces láser podían usarse para suspender esferas de plástico de tamaño micrométrico en agua. Chu razonó que si los láseres se podían utilizar para atrapar tanto átomos como objetos micrométricos, nada impedía, en principio, que se pudiesen atrapar objetos de tamaño intermedio, a saber, moléculas. Para 1990, ya en la Universidad de Stanford, Chu consiguió manipular moléculas individuales de ADN en agua a temperatura ambiente, permitiéndole así estudiar qué sucede en el interior de células vivas, incluyendo cómo los virus invaden una célula.
A pesar de volver a Berkeley en 2004, Chu continuó trabajando en ello. Actualmente está utilizando técnicas de manipulado unimolecular para estudiar la proteína “factor de crecimiento del nervio”, que estimula el crecimiento de las neuronas. Tanto él como sus colaboradores han demostrado que esta molécula es transportada, a través de las células nerviosas, más lentamente en ratones que tiene el equivalente humano a la enfermedad de Alzheimer o al síndrome de Down, que en ratones sanos, sugiriendo que sería posible curar este tipo de enfermedades.
Pensamientos energéticos
A pesar de que Chu ha conseguido grandes avances aplicando esta física a los problemas biológicos, su principal preocupación desde que dejó Stanford ha sido la energía. El motivo principal para ello ha sido su creciente concienciación de que el calentamiento global es real y está avanzando. Chu cree que la contribución antropogénica al calentamiento se ha vuelto relevante, y que la sociedad debe tomar cartas en el asunto. “No necesitamos conocer con certeza absoluta que las consecuencias extremas del cambio climático vayan a ocurrir”, comentó.
Chu cree que los escenarios expuestos por la Comisión Intergubernamental para el Cambio Climático en su última evaluación son bastante conservadores. En particular, puntualiza, la Comisión no incluyó en su análisis ningún “punto sin retorno”, más allá del cuál el clima se vuelve peligroso e irreversiblemente fuera de control. Uno de esos puntos sin retorno sería la liberación, debida a un pequeño incremento en la temperatura del planeta, de enormes cantidades de metano y dióxido de carbono conservadas en la congelada tundra Ártica, cuyos efectos “calefactores” podrían ser causa del aumento del nivel del agua en varios metros.
Además cree que también es vital desarrollar nuevas fuentes de energía, lo que requiere de una intensa investigación básica. Chu señala que las crecientes mejoras en las tradicionales placas solares de silicio podría reducir a la mitad los costes de estos dispositivos en la próxima década, pero que el precio debería ser la décima parte para que las compañías americanas empezasen a considerar instalar enormes “campos solares” sin subsidios.
Nos comenta que “hay quién dice que producir nuevas fuentes de energía es tan sólo una cuestión de ingeniería”.”De hecho, esto no es cierto”. Como Chu puntualiza, incluso las ineficientes placas solares de hoy en día podrían satisfacer las necesidades energéticas mundiales cubriendo menos del 1% del área desértica del planeta (aunque habría que encontrar medios para almacenar y transmitir esa energía).
En Berkeley, Chu tiene recursos envidiables a los que puede recurrir. En conjunto, más de 100 científicos punteros y sus estudiantes y postdocs están, o pronto comenzarán, a trabajar en una gran gama de proyectos sobre energía solar. De los más destacados entre ellos está el del Energy Biosciences Institute, que hará uso de 50000$ al año durante 10 años del dinero de la gigante BP para conseguir aumentar la eficiencia energética de los biocombustibles.
Los biocombustibles, como el etanol derivado del maíz, pueden ayudar a reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, ya que, aunque generen dióxido de carbono en su combustión, las plantas de las que proceden absorben una cantidad similar de la atmósfera cuando crecen. El problema con estos combustibles es que el maíz también se usa como alimento. De hecho, la creciente demanda de biocombustibles es una de las razones por las cuales los precios globales de los alimentos están aumentando.
Uno de los principales objetivos del Energy Biosciences Institute es intentar hacer combustibles basados en celulosa. La ventaja de este material es que no se utilizar como alimento. Asimismo Chu y sus colaboradores andan buscando la manera de mejorar la conversión de material vegetal en biocombustibles, por ejemplo, estudiando cómo los microbios del estómago de las termitas convierten la madera en energía.
Científicos del laboratorio de Berkeley están incluso buscando medios para explotar la energía del Sol por medio de fotosíntesis artificial. Las plantas y las algas disocian el agua en hidrógeno y oxigeno y reducen el dióxido de carbono a monóxido de carbono para crear los azúcares complejos que constituyen la mayor parte de sus paredes celulares. Como puntualiza Chu, los dispositivos basados en la fotosíntesis artificial no estarán limitados, como sus homólogos en la naturaleza, por la necesidad de usar materias que sean compatibles con la vida y la reproducción. El principal reto de crear estos dispositivos artificiales es generar altas velocidades catalíticas usando materiales que estén actualmente disponibles, como metales baratos.
Valorar el sacrificio
Chu se ha animado por el hecho de que tantos científicos del laboratorio – varios cientos – estén dispuestos a abordar el problema de la energía. Comenta que el problema está atrayendo porque es un reto intelectual y también porque su solución traerá grandes beneficios a la sociedad. “Fue muy fácil verderlo”, añade. “La gente estaba preparada”.
Pero tener que supervisar las otras actividades del laboratorio no le deja a Chu mucho tiempo libre. Aún está involucrado en investigación sobre biofísica unimolecular, interferometría atómica y nuevos estados de la materia basados en condensados de Bose, por lo que generalmente sólo puede hablar con sus colegas de investigación por las tardes y en fin de semana. Admite que su vida de trabajador es “un poco loca” y que ya no tiene tiempo ni para hacer ejercicio. “También estoy bastante menos tiempo con mi mujer”, añade.
A pesar de las tensiones que esto le está suponiendo, Chu cree que su trabajo merece el sacrifico personal. El problema climático es tan urgente que lo que los políticos, científicos y la sociedad hagan en los próximos años afectará durante décadas – si no siglos - al futuro de nuestro planeta. Por ello tiene sentido que tanto él como sus colegas en Berkeley eliminen todas las trabas en la búsqueda de nuevas fuentes de energía. “Hay muchísima gente inteligente que quiere salvar al mundo”, comenta. “Espero que alguna combinación de este deseo y el hecho de querer enriquecerse pueda ayudar a guiarnos hacia un futuro sostenible para el mundo”.
Sobre el autor
Edwin Cartlidge es un escritor independiente para Physics World
miércoles, 4 de junio de 2008
Ojo con el consumo de la PS3
Según una organización de consumidores en Australia llamada Choice, la consola Sony PlayStation 3 es una verdadera tragona de energía: hasta 5 veces más que un frigorífico de tamaño medio, bastante más que la Xbox 360. Tal y como está el coste de la electricidad hoy en día, es un dato peculiar.
El estudio afirmaba que un frigorífico de aproximadamente metro y medio de altura haría que pagásemos 50 dólares al año de factura de electricidad, mientras que la PS3 nos costaría 250 dólares, cinco veces más. Y eso sólo estando encendida, sin utilizarla para nada. La Xbox 360 también consumía un montón (180 dólares), pero no tanto como la consola de Sony. Además la PS3 consume 10 veces más que la Nintendo Wii.
El mismo estudio demostró que los televisores de Plasma consumen cuatro veces más que los televisores CRT tradicionales, mientras que los PCs (sin contar el monitor) fueron los terceros clasificados en ese particular ránking.
Visto, gracias a Versvs.
jueves, 22 de mayo de 2008
Potencias medidas en varios aparatos
(Aviso de que me gustan los ordenadores viejos y poco potentes. Estas muestras no son representativas de las máquinas que se venden ahora en las tiendas. Al menos son exactas: una lámpara de 50W daba 50W.)
Ordenador viejo por piezas
Piezas usadas: Pentium 100 MHz, 32 Mb de RAM (4 módulos), fuente de alimentación 200W, placa base AT, disco duro 130 Mb, disquetera, CD, tarjeta de red, tarjeta gráfica 1 Mb.
Medidas tomadas en reposo (no durante el arranque). Cada fila incluye todos los componentes que salen en las de arriba.
Potencia fdp Sólo fuente (sin placa base) 7 W 0.50 + placa (sin proc., sin mem.) 14 W 0.54 + procesador (sin memoria) 23 W 0.58 + memoria 26 W 0.60 + tarjeta de red 27 W 0.60 + tarjeta gráfica 28 W 0.60 + disquetera 28 W 0.60 + disco duro 32 W 0.60 + CD 33 W 0.60 Mi ordenador grande
El que uso cada día. Celeron 800 MHz, 256 Mb de RAM, fuente de 350W Enermax con Active PFC, dos ventiladores de 8 cm, disco duro 80 Gb, disquetera, CD, grabadora CD, tarjetas: gráfica 32 Mb, red, sonido, televisión. No incluyo el monitor.
Potencia fdp Apagado por el interruptor de la fuente 0 W 0.02 Apagado normal (con el botón de delante) 3 W 0.25 Encendido, tranquilo 66 W 0.95 Encendido, usando toda la CPU 69 W 0.95 Encendido, usando CPU y disco duro: muy variable, hasta 79 W Encendido, grabando CD a 24x 75 W 0.96 Encendido, leyendo CD a 52x 85 W 0.98 En resumen: 70 W
Portátil poco potente
Lo uso bastante. Es un DELL Latitude CP 233 MX: Pentium MMX 233 MHz, 64 Mb de RAM, disco duro de 60 Gb, CD. Sin pantalla (la quité porque se estropeó, eso dobló la vida de la batería hasta 5 horas).
Batería CPU Potencia fdp Llena Tranquila ==> 20 W 0.58 Llena Al máximo ==> 25 W 0.60 Cargando Tranquila ==> 22 W 0.58 Cargando Al máximo ==> 34 W 0.63 En resumen: unos 25 W mientras carga.
Varios monitores CRT
Uno de 17 pulgadas:
- Apagado: 3 W, fdp 0.50
- En modo texto (25x80, 70 Hz), todo en negro: 47 W, fdp 0.65
- En modo gráfico (800x600, 85 Hz), todo en negro: 52 W, fdp 0.65
- Igual, pero todo en blanco (con el brillo al máximo): 61 W, fdp 0.65
- Mostrando una foto: 58 W, fdp 0.69
En resumen: 55 W
Otro monitor de 15 pulgadas: unos 50 W con fdp 0.65
Mi servidor web
Un portátil: Pentium 133 MMX, 32 Mb RAM, disco de 1'5 Gb, con PCMCIA de red. Más detalles.
- En espera, disco duro apagado: 7 W, fdp 0.33
- En espera, disco duro girando: 8 W, fdp 0.35
- Atendiendo algunas peticiones: 8 ó 9 W, fdp 0.38
- Atendiendo una avalancha de peticiones: unos 11 W (hasta 13), fdp 0.40
En resumen: 9 W
Impresora
Una HP DeskJet 930C.
- Apagada o encendida: 3 W, fdp 0.44
- Imprimiendo: muy variable, entre 7 y 25 W, fdp 0.65
Router ADSL
3Com OCR 812, uno bastante malo que además siempre está caliente.
Unos 9 W, fdp 0.39
Televisión grande
Una de muchas pulgadas, que también hace ruido, como mis monitores.
- En espera (standby): 3 W, fdp 0.40
- Encendida, pantalla azul: 88 W, fdp 0.64
- Encendida, imagen normal: unos 117 W (máximo 120 W), fdp 0.65
En resumen: entre 80 y 120 W. Tan variable como la imagen.
Altavoces 5.1
Con un subwoofer que se calienta mucho.
- En espera (standby): 20 W, fdp 0.75
- Sonando: unos 30 W (máximo 36 W), fdp 0.80
En resumen: 30 W, pero 20 W cuando están apagados (eso es mucho).
Variaciones de consumo durante el uso
Los aparatos no gastan todo el rato lo mismo. Aquí doy algunos ejemplos curiosos:
- Con el monitor de 17" mostrando el color blanco, el consumo se mueve entre 56 y 61 W cuando se ajusta el brillo con la ruedecita.
- La impresora tiene un consumo distinto para cada tipo de movimiento: mover el cabezal, coger el papel, limpiar el cartucho, etc.
- Cada lectura y escritura en el disco duro hace que el consumo aumente durante un momento. Si hay muchas, el consumo del PC será muy variable.
- En las televisiones y monitores, el gasto es proporcional al brillo de cada píxel. Cuantos más píxels en blanco haya, más gastará.
Aparatos que gastan aún sin hacer nada
Hay aparatos que, aparte de poder estar encendidos o apagados, pueden estar en modo standby ("en espera"). Se hace para que puedan encenderse automáticamente cuando les llega trabajo, y reaccionar ante un mando a distancia. Este modo gasta muy poca corriente.
Ejemplos de modos de espera en varios aparatos:
- Monitor: 3 W. La lucecita sale de color naranja.
- PC: 3 W. Se le enciende un LED, pero está dentro, en la placa base.
- Impresora: 3 W. Es interesante ver que gasta lo mismo encendida que apagada; eso es porque se enciende sola cuando le llega un trabajo (o sea, que no hay diferencia entre los dos modos).
- TV: 3 W, y se enciende una luz.
- Altavoces 5.1 con subwoofer: pues aquí ya no son 3 W, sino 20. Además, en este modo el disipador que lleva detrás siempre está caliente.
O sea, que muchos aparatos (también los ordenadores) gastan cuando están apagados. Normalmente es muy poco: 3 W (2'20 euros al año), pero en algunos casos puede ser bastante más. Si quieres evitarlo, desconéctalos por completo del enchufe. Va muy bien un ladrón con interruptor.
(actualizado en 10-03-2008)
Desde aquí quiero felicitar al autor por el trabajo hecho.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Sectores implicados en mejorar la eficiencia energética
[...] Se calcula que, si no varía nada, el consumo energético de la UE habrá aumentado en un 25% de aquí a 2012, [...] La comisión insta al sector de las TIC a asumir el liderazgo por lo que
respecta a reducir su huella siendo la primera en encontrar y crear
soluciones eficaces que sirvan de ejemplo para otros sectores
socioeconómicos. [...]
El sector de la transformación de energía, dominado por la generación
de electricidad, consume alrededor de un tercio del total de la energía
primaria. [...]
Más de 40% del consumo energético de Europa está relacionado con el sector de la construcción [...]El alumbrado público de las ciudad es también según la comisión europea uno de las areas que presenta un gran potencial de ahorro, alrededor de una quinta parte de la energía eléctrica generada se dedica a este fin. Un campo prometedor que ya se está desarrollando son los diodos orgánicos emisores de luz (OLED) que pueden emplearse para iluminación a gran escala. Los OLED presentan la ventaja de poseer una superficie emisora de luz uniforme y, al mismo tiempo, de tener una gran eficiencia energética y no ser nocivos para el medio ambiente.
lunes, 19 de mayo de 2008
Algunos consejos
- Nuestros ordenadores generan hasta 8 kg de CO2 cada semana sólo por estar encendidos. Apágalos al final de la jornada o usando una configuración de bajo consumo puedes eliminar cada semana el CO2 equivalente a conducir aproximadamente 25 km en el coche. (Fuente: HP Información Técnica, World Resources Institute)
- El consumo medio de un grifo abierto es de 12 litros de agua por minuto. Cierra el grifo mientras te enjabonas las manos o te lavas los dientes. (Fuente: Canal de Isabel II)
- La luz encendida genera CO2. Diez bombillas como las que utilizamos en los aseos generan aproximadamente 2 kg de CO2 durante una jornada diaria. Apaga la luz cuando nadie la necesite, elimina CO2 (Fuente: Ericsson, World Resources Institute)
- Cada persona en España consume hasta 170 litros de agua al día. Utiliza la papelera del aseo. No uses el inodoro como cubo de basura. Ahorrarás de 6 a 12 litros de agua cada vez que no vacíes la cisterna innecesariamente. (Fuente: Canalde Isabel II)
- Cuando están en funcionamiento nuestras impresoras consumen - de media- siete veces más energía que un ordenador. Imprime copias solo cuándo sea necesario y utiliza la opción de doble cara. (Fuente: HP Información Técnica)
- El mejor residuo es el que no se genera. [...] Cada 90 kg de papel o cartón que reciclamos evita la tala de 2 árboles y con cada tonelada de vidrio que se recupera se ahorran hasta 136 litros de gasoil. (Fuente: Cámara de comercio de Madrid)
- En verano, baja la persiana durante el día para disminuir la entrada de radiación solar. Así hará menos calor en la oficina y el sistema de aclimatación trabajará menos. Cada grado que disminuimos de la temperatura del aire acondicionado causa una subida de un 10% en el Co2 generado. (Fuente: CeroCO2)
- El consumo en modo "stand-by" de aparatos eléctricos representa el 1,6% de la electricidad consumida en España, lo que equivale a alrededor de 1.170.000 toneladas de CO2 anuales. Apaga totalmente tus equipos eléctricos si no los estás utilizando. (Fuente: CeroCO2)
- Sustituye siempre que sea posible los viajes de trabajo a favor del uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación. Utilizando las emisiones de CO2 como indicador para comparar las telecomunicaciones con el transporte, un año de uso de un teléfono móvil equivale a conducir un coche durante aproximadamente 160 km.
- Un grifo goteando puede dejar escapar 170 litros de agua al mes. Asegúrate de que quedan bien cerrados después de utilizarlos o avisa a mantenimiento si se trata de una avería (Fuente: Canal de Isabel II)
- En invierno, sube las persianas durante el día para maximizar la entrada de radiación solar. Así aprovecharás el calentamiento pasivo y el sistema de aclimatación trabajará menos. Niveles modestos del calentamiento pasivo solar pueden disminuir entre el %% y el 25% las necesidades del sistema de aclimatación. (fuente: Instituto Nacional de Ciencias para Edificación, EEUU)
- Los cargadores consumen energía aun cuándo no están conectados al aparato eléctrico. No los dejes enchufados mientras no los utilizas. Si la mitad de la población de España desenchufara su cargador del teléfono móvil cuándo no lo necesita, en un año se evitarían 38.000 toneladas de CO2.
martes, 13 de mayo de 2008
El grifo del agua caliente y las mil bombillas

Haz a cualquier profano esta simple pregunta: "Si abres el grifo de agua caliente, estás consumiendo energía ¿verdad? ¿Cuántas luces crees que podría encender a partir de esa energía durante el mismo tiempo? " La respuesta será probablemente algo así como: "Bueno, vamos a ver, supongo que 10, o quizá 20 ". Se sorprenderán si les decimos que puede ser hasta 1000.El hombre de a pie no sabe que el calor específico del agua es particularmente alto. Y tampoco es plenamente consciente de la primera ley de la termodinámica. Para nosotros los físicos, es muy sencillo. Podríamos incluso explicar las cosas contando llamas, sabinedo que una pequeña llama produce unos 100 watts. Cojamos una cerilla. Su peso es de unos 0,1 gramos y, por tanto, su madera contiene aproximadamente 2 kJ. Ahora aceptemos que se arde durante unos 20 segundos, con lo que tenemos unos 2000 J / 20 s = 100 W.Para una vela que podemos hacer el mismo ejercicio. Averigüe cuánto tiempo durará, busque el calor de combustión de la parafina o de la esterina, y de nuevo: unos 100 W. Por lo tanto, la regla general es simple: una pequeña llama es un calentador de alrededor de 100 vatios. Desde aquí es cuesta abajo. En primer lugar estudiemos una cocina de camping gas, o - si usa gas natural en su casa - la estufa de gas. Cada quemador tiene entre 20 y 30 llamas, por lo que el quemador produce de 2 a 3 kW de calor. Y por supuesto: si miramos en Internet, Google nos dice que nuestra suposición es cierta. Sin embargo, para tener agua caliente del grifo, eso no es suficiente. Si estás familiarizado con los sistemas géiser de gas, recordarás que tienen alrededor de 10 filas de 10 llamas. Eso hace 100 × 100 W o 10 kW. Pero incluso el géiser de gas no es un dispositivo muy lujoso. Su capacidad es demasiado pequeña para producir una ducha decente, por ejemplo. Por lo tanto, se puede asumir que en promedio un grifo de agua caliente excede fácilmente los 10 kW.
Pero no exagerar las cosas, y atengámonos a los 10 kW. Y asumamos por simplicidad que el agua se calenta eléctricamente, por lo que se puede comparar directamente con los gastos de la iluminación eléctrica. Una fuente de luz eficiente que produce 600 lumen consume 11 W. Esto es, de hecho, un factor 1000 veces inferior al agua caliente del grifo. Esta es una pequeña lección para cualquier profano que se preocupe por la energía y el calentamiento mundial. La mayoría de las veces, identificamos el uso de energía en el hogar con cosas que se mueven o cosas que brillan: los motores eléctricos o la iluminación. Es un error. No es el movimiento. No es la luz. El calor es nuestro guía.
PHYSICS IN DAILY LIFE: COUNTING FLAMES - L.J.F. (Jo) Hermans - Leiden University
Europhysics News39/2 2008
Artículo original disponible en http://www.europhysicsnews.org
o http://dx.doi.org/10.1051/epn:20082007
Traducción Jesús Álvarez con Google Translator.
lunes, 12 de mayo de 2008
La energía que desperdician los equipos electrónicos en modo espera
... El avance tecnológico ha implicado que muchos de estos equipos (al permanecer conectados como “vampiros” al circuito de alimentación eléctrica), continúen consumiendo energía, aun cuando permanezcan supuestamente “apagados” o no estén efectuando su principal función; lo que significa un desperdicio de recursos económicos y un aumento de contaminación.
A este consumo de energía, que realizan diversos aparatos electrónicos de manera pasiva, se le conoce como: energía de espera, aunque también se le considera como: energía de desperdicio (“Standby power”, “Sleep mode”, “Standby losses” ó “leaking electricity”). Su crecimiento ha sido tan rápido como su aplicación en cada vez más electrodomésticos.
Se ha podido confirmar, que algunos de los equipos que permanecen conectados las 24 horas del día, llegan a consumir más energía -o desperdiciarla- que cuando están en uso efectivo. Por ejemplo, una impresora normal, gasta en espera dos tercios de su consumo en marcha. Además, hay que tomar en cuenta que en cualquier hogar puede haber hasta 10 o más “vampiros”, que realizan un consumo continuo, acumulativo y sin utilidad.
A continuación podéis ver una tabla donde se especifican mas claramente toda la energía de desperdicio que consumimos.
Se ha definido la energía de espera como: "Un consumo de energía ignorado, enmascarado en un estilo de vida, de comodidades y sofisticaciones electrónicas, que busca el servicio más rápido y confiable sin importar lo que cueste". Son tres los factores que contribuyen en el consumo nacional por concepto de electrodomésticos: la potencia del equipo, el número de unidades y las horas de uso. Una reducción en cualquiera de estos tres factores se verá reflejada en un menor consumo de energía.
Creo sinceramente, que es un buen momento, para reeducar nuestros hábitos. Ya que una acción tan puntual, como apagar el monitor después de nuestra jornada laboral, puede suponer no generar un gasto inútil de 100€ usuario/año, apagar la impresora 30€ usuario/año, los altavoces 40€ usuario/año, dejar enchufado el cargador del móvil a la red eléctrica 20€ usuario/año. Ante la duda, basta con tocar el transformador: si está caliente, está gastando.
En España, donde un tercio del recurso energético proviene del carbón, tomar conciencia firme de estos consejos, puede evitar que se viertan a la atmósfera, miles de toneladas de gases causantes del efecto invernadero, y por tanto frenar el cambio climático.
No dudéis en actuar; cualquier método o propuesta “Es buen@ para todos”.
...
Extracto de un correo enviado por el servicio informático a los usuarios, contribución del Señor Mahou. ¡Espero que no sea la última!
